La industria de los videojuegos, ¿sexista?

16/abril/2017

La industria de los videojuegos

Por Sebastián Quiroz
sebasautor

Zoe Quinn es una desarrolladora de videojuegos estadounidense de 29 años, la cual recibió una gran cantidad de atención durante 2014, aunque no por las debidas razones. En el momento que su primer juego, Depression Quest, el cual habla sobre depresión, salió al mercado fue recibido con una aceptación decente. Sin embargo, algunas personas creyeron que su cobertura era demasiada y Zoe fue bombardeada con comentarios negativos sobre su aspecto, ideología y, simplemente, insultos.

Este caso llegó a su punto más importante, cuando su exnovio público que la razón de esta atención era que tenía una relación con un periodista de un medio de videojuegos, explicando que esta era la razón de todo el interés. Esto dio como resultado el infame “Gamergate” en donde se cuestionaba el papel de la mujer en esta industria. Las opiniones se encontraban en ambos lados, pero lo más importante que salió de este escándalo, es la cuestión ¿hay mujeres detrás de los videojuegos?

Zoe Quinn

Zoe Quinn

La respuesta parece simple. Varios de los cimientos de esta industria fueron construidos por mujeres, aunque no sean reconocidos muy a menudo. Decir que  ellas “no juegan” es cosa del pasado, y si aún lo dices, tienes que salir de tu cueva. En 2014, la Asociación de Software de Entretenimiento informó que el jugador estadounidense promedio es de 35 años de edad. El 74% de los jugadores en los Estados Unidos tienen 18 años o más, y las mujeres mayores de 18 representan una porción significativamente mayor de la población de juego (33%) que los niños de 18 o menos (15%).

Sin embargo, la cuestión es ¿hay mujeres que desarrollan videojuegos? Y si ese es el caso ¿trabajan en un ambiente sexista?

La primera pregunta es simple: sí. Pero los detalles complican la respuesta. Un estudio realizado por la International Game Developers Association sobre demografía de la diversidad en lugares de trabajo de 2005, demostró que sólo 5% de los desarrolladores son mujeres, 10% se encarga del audio y diseño; 13 % realiza pruebas de calidad; 30% se encarga del guion; y 47% trabaja en relaciones públicas. Claro, está investigación no toma en cuenta elementos que hacen más fácil desarrollar y publicar un juego, como Steam y la escena Indie. Sin embargo, la cantidad no ha subido lo suficiente.

Casos de gran éxito existen. Roberta Williams es una de los co creadoras del género de Aventura Gráfica y co fundadora de Sierra junto a su esposo, Ken. Ella desarrolló y escribió juegos como King’s Quest (1984) y Phantasmagoria (1995), los cuales serían grandes exponentes del género, volviéndose la mujer más importante para los videojuegos de PC durante las décadas de 1980 y 1990, e inspiró la creación de estudios como LucasArts games. Su importancia fue tan grande que en 2014 fue reconocida como un icono de la industria en los Video Game Awards.

Roberta Williams

Roberta Williams

Otra gran mujer es: Amy Hennig. Ella comenzó su carrera desde los años de 1980 con el original NES. Sin embargo, su gran reconocimiento fue en los 90s cuando dirigió, produjo y escribió Legacy of Kain: Soul Reaver (1999), Soul Reaver 2 (2001) y Legacy of Kain: Defiance (2003). Su éxito fue tan grande que estuvo a cargo de la serie de Uncharted (2007-2016), una de las franquicias más redituables y aclamadas de los últimos años, en donde dirigió, produjo, escribió y coordino equipos de hasta 150 personas. La revista Edge la considera una de las 100 mujeres más influyentes en la industria.

Amy Henning

Amy Henning

Pero, así como existen mujeres como Rebeca o Amy, la industria tiene personas como Zoe y Whitney Hills, quienes han sufrido de un ambiente de trabajo sexista. La respuesta a la segunda pregunta que planteé anteriormente es un poco más complicada. Mientras que las mujeres con éxito han estado más tiempo en la industria y han dicho que no han sufrido de algún tipo de discriminación por ser mujer su sexo, las nuevas generaciones parecen tener más problemas.

Ya vimos el caso de Zoe y “Gamergate”, sin embargo, Whitney Hills nos describe un ambiente diferente, en donde no ha podido superar una barrera laboral. En su trabajo es la única mujer y no se siente cómodo, hasta el punto de cuestionarse la razón del comportamiento que recibe “Sientes que las cosas que te hieren nunca habrían ocurrido si no fueras mujer, y en cierto nivel sientes que te lo mereces.” Dice Whitney para el sitio Dead Reckon.

Aún existe esperanza para todas las que desean realizar videojuegos. En Philadelphia se encuentra la Universidad de Arte y Diseño Moore, en donde las mujeres sobresalen en clases de programación y desarrollo. “Va a haber un auge enorme de las mujeres que ingresan a la industria en los próximos 10 años”, dijo Stephen Wood, profesor de arte de juegos de Moore, ” Los videojuegos eran vistos como las cosas que hacen los chicos, pero en los años 90 y principios de los 2000, las chicas dijeron: ‘Vamos a jugar también’. Ahora esas chicas van a la universidad y estudian videojuegos, estamos ayudando a cerrar esa brecha de género y ser parte de la solución “.